Transcurridos casi 36 años desde que Ansa inició directamente su relación con la marca Renault, puede decirse que, durante todo este tiempo, ha habido épocas buenas y otras no tanto. No obstante, las fluctuaciones de la economía, la competencia, los cambios en las tendencias y otros aspectos, no han representado un impedimento para prestar nuestro servicio y satisfacer las necesidades a miles de clientes, que han sustentado nuestra permanencia en el mercado y el desarrollo en todo sentido. Día a día, año tras año, la identificación con la marca se ha hecho cada vez más presente, y los clientes han sido los grandes responsables de ello.

En este largo camino recorrido y con la vasta experiencia obtenida, tanto en el ámbito técnico como en la capacidad de comprender al cliente, se ha obtenido una respuesta que lleva a pensar que lo señalado constituye una fortaleza que nos obliga a ser aún mejores.

Una característica competitiva primordial para Ansa es la irrenunciable preocupación y dedicación hacia nuestros clientes. El grado de satisfacción final ha sido, a través del tiempo, el principal propulsor de la orientación de la actividad hacia la post venta. La relación que se inicia con la venta de un automóvil nuevo, debe – para que se manifieste el concepto de integralidad – ser continuada, en lo posible, con una perdurable relación.

Actualmente, Ansa cuenta con 3 instalaciones – una en Santiago Centro y dos en Huechuraba – para cumplir con su función de concesionario oficial integral. La experiencia técnica se ha trasladado a otras marcas, tales como Suzuki, Mazda, Samsung, Changan, Great Wall, Jac  y Geely.

Tres han sido los pilares fundamentales en que Ansa ha basado su consolidación: privilegiar al cliente, mejorar continuamente el perfil competitivo y mantener un adecuado equilibrio financiero. Estos tres aspectos, necesariamente vinculados entre sí, han permitido el crecimiento y la permanencia en la actividad al servicio de los clientes.